Qué es CCIC
CCIC son las siglas de China Certification & Inspection Group (中国检验认证集团), el grupo estatal chino de inspección y certificación. Lo aprobó el Consejo de Estado en 1980 y lo administra la SASAC, el organismo que gestiona las empresas públicas del país. Son unos 20.000 empleados dedicados, sobre todo, a certificar mercancía de importación y exportación: petroquímica, minerales, alimentación, automoción.
Las cartas llegaron mucho después. El gradeo lo lleva su centro de gradeo de cartas (中检鉴真卡牌评级中心), que evalúa el estado de cada carta en seis dimensiones y la encapsula con protección anti-UV. Gradúa tanto cartas de TCG como, desde hace poco, cartas deportivas.
Y hay un detalle que explica bastante bien su posición: la norma china de calificación de cartas coleccionables la escribió CCIC. La 《集换式卡片质量评级规范》 se publicó el 27 de junio de 2024, redactada por su filial de Shenzhen junto al CQC de Shenzhen y catorce empresas del sector, y fija qué se mira al calificar una carta: defectos de superficie, descentrado, viveza del color, integridad de los bordes y restauraciones. No es que CCIC siga el estándar del gradeo chino: es que lo redactó.
Por qué en China se gradúa con CCIC
La razón práctica es el coste y el plazo. Gradear dentro de China cuesta del orden de 15 a 23 yuanes por carta —dos o tres euros— y se resuelve en semanas. Mandar esa misma carta a una gradeadora estadounidense significaba esperar entre cuatro y siete meses, y desde 2025 dejó de ser una opción realista: PSA suspendió los envíos directos desde China a raíz de los aranceles estadounidenses.
La otra razón es la confianza. El mercado chino de cartas creció muy deprisa y con él la falsificación, y la queja habitual de los jugadores hacia las gradeadoras locales era siempre la misma: criterios difusos, trabajo apresurado y miedo a que la empresa cerrara de un día para otro con las cartas dentro. Un sello con respaldo estatal detrás pesa justamente ahí.
Cómo se lee una nota de CCIC
La escala va del 1 al 10 con medios puntos, como las occidentales. Lo que cambia es que el color de la etiqueta forma parte de la nota:
- Etiqueta azul — las notas corrientes, incluido el Gem Mint 10.
- Etiqueta dorada — el Perfect 10, el tope de la escala. Es el equivalente conceptual a una Black Label de BGS: un 10 sin ningún matiz.
Conviene saber una cosa más, y en esto la comunidad que abre cápsulas es bastante unánime: CCIC es exigente con sus dieces y más generosa de 9.5 para abajo. Un CCIC 10 suele ser una carta impecable; un CCIC 9.5 puede llevar un defecto perfectamente visible. Es un matiz con consecuencias prácticas, y volvemos a él al final.
La cápsula
Es lo primero que sorprende a quien viene de PSA: el plástico es notablemente más transparente, con acabado de vitrina y protección anti-UV.
La etiqueta frontal lleva el año, el set, el número de la carta y su rareza, el nombre del Pokémon y la nota. El número de certificado son quince dígitos —bastante más largo que el de PSA—, y en el dorso hay un código QR y un código de barras. Con cualquiera de los dos se llega a la misma ficha.
El reverso de esa transparencia es que el material es frágil: no se dobla, se quiebra. Es irrelevante mientras la carta viva dentro, y muy relevante el día que alguien decida abrirla.
Cómo verificar tu carta, paso a paso
CCIC no tiene buscador de certificados en la web: la comprobación se hace desde un miniprograma de WeChat, y está toda en chino. Es el punto que más desconcierta a un comprador español, así que va explicado entero.
- Busca el miniprograma en WeChat. Abre WeChat, entra en Miniprogramas (小程序), escribe CCIC en el buscador y abre 中检评级: es el icono circular azul con el logotipo C-CIC. Necesitas una cuenta de WeChat, pero no hace falta que sea china.

- Entra en «consulta de certificación». Se abre la portada del 中检鉴真卡牌评级中心, el centro de gradeo de cartas de CCIC. En la barra inferior, pulsa el segundo botón empezando por la izquierda, el de la estrella: 鉴评查询.

- Cambia el desplegable a «número de certificado». El buscador viene por defecto en 商品名称 («nombre del producto»). Abre el desplegable y elige la segunda opción, 证书编号 («número de certificado»). Teclea el número que figura en la etiqueta de la cápsula y pulsa la lupa.

- Comprueba que la ficha coincide con tu carta. La consulta no devuelve un simple «válido»: devuelve la ficha de esa carta concreta, con su nota, el nombre del Pokémon, el número de certificado y fotos de las dos caras de la cápsula. Compáralas con la que tienes delante: es ahí donde se caza una etiqueta reutilizada o un número inventado.

Un apunte que corrige a medio internet: la consulta admite tres vías —por nombre del producto, por número de certificado y escaneando el QR—, y la del QR funciona desde dentro del propio miniprograma. Lo que no funciona es escanear ese QR con el lector general de WeChat, que es lo que casi todo el mundo intenta antes de concluir, equivocadamente, que las cápsulas CCIC no se pueden verificar.
Y una cosa más que suele darse por perdida: al pie de la ficha aparece el recuento de esa misma carta. En la captura de arriba, ese Pikachu acumula 2.345 copias gradeadas por CCIC, de las que el resumen destaca 1.554, un 66,27 %. Es decir, sí hay censo; lo que no hay es una página web en inglés donde consultarlo.
Para qué sirve de verdad un gradeo
Se habla mucho de la nota y poco de lo otro que hace una gradeadora, que en el mercado chino importa más: decir que la carta es auténtica.
El 12 de marzo de 2026, CGC publicó una alerta sobre un Umbreon falsificado del Gem Pack Vol. 2 en chino simplificado, la 06 15/15. No es un ejemplo lejano: es una carta de nuestro propio catálogo y del mismo set del que salen varias de las piezas de la tienda. Las señales que describía CGC dan la medida de lo fino que hila el asunto: falta la línea negra gruesa del ojo cerrado, no hay sombreado en los dedos ni en la cola, el holográfico devuelve un reflejo apagado en vez del patrón diagonal, no está el sello de seguridad del borde plateado inferior izquierdo y bajo luz ultravioleta la carta se ve lavada en lugar de viva.
Detectar eso con la carta en la mano, en una foto de un anuncio, es poco realista. Ese es el trabajo por el que se paga una cápsula, y es la parte que una CCIC hace igual de bien que cualquier otra.
CCIC frente a PSA, CGC y BGS
| Gradeadora | Dónde gradúa | Verificación | Reconocimiento en Europa |
|---|---|---|---|
| CCIC | China | Miniprograma de WeChat, en chino, con recuento por carta | Bajo: etiqueta poco conocida |
| PSA | EE. UU., Japón, Hong Kong y Fráncfort | Buscador web y censo público | La referencia del mercado |
| CGC | EE. UU., Shanghái y Múnich | Buscador web y censo público | Alto, y gradúa chino simplificado |
| BGS | EE. UU. y Alemania | Buscador web y censo público | Alto, con subnotas por apartado |
La diferencia de fondo no es la dureza del criterio ni la información disponible —CCIC también da el recuento de cada carta—, sino dónde vive esa información y quién puede leerla. PSA, CGC y BGS la publican en una web abierta, en inglés, que cualquier comprador consulta en diez segundos; CCIC la tiene dentro de una app china que exige cuenta de WeChat. Para un comprador europeo, un dato que no puede comprobar sin fricción acaba valiendo lo mismo que no tenerlo, y eso es justo lo que sostiene el precio de las etiquetas occidentales.
Qué vale una CCIC 10 fuera de China
Aquí toca ser claros, porque es donde más se exagera en las dos direcciones. Dentro de China, una etiqueta dorada de CCIC se paga muy bien, y hay quien sostiene que por encima del PSA 10 equivalente. Fuera de China, la cápsula no añade prácticamente prima: una CCIC 10 tiende a venderse más cerca del precio de la carta sin gradear que del de una PSA 10.
A eso se suma que CCIC no entra en la Garantía de Autenticidad de eBay, que desde septiembre de 2024 usa a PSA como autenticador único. Vender es perfectamente posible; lo que no hay es el sobreprecio de marca.
Nosotros lo aplicamos a nuestros propios precios: una carta en cápsula CCIC no se tasa con las ventas de una PSA 10, porque no es lo mismo.
Crossgrading: cuándo compensa
Crossgradear es sacar la carta de su cápsula y mandarla a otra gradeadora. Con una CCIC no hay atajo: hay que romper la cápsula, y como el plástico se quiebra en lugar de doblarse, el método que describe quien lo hace a menudo es ir cortando todo el perímetro con alicates de corte y separar las mitades despacio.
Antes de plantearlo, tres cosas:
- Es irreversible. Al romper la cápsula destruyes el certificado. Si la carta no saca la nota que esperabas, has convertido un CCIC 10 en una carta sin gradear.
- Nunca con un 9.5. Es la nota donde CCIC es más generosa, así que el defecto que le costó el diez sigue ahí y lo verá la siguiente gradeadora.
- No es gratis ni rápido. Súmale la tarifa, el envío, el seguro y los impuestos de reimportación.
Dicho eso, la regla es simple: si coleccionas, no toques la cápsula — la carta ya está autenticada y protegida, y lo único que ganarías es una etiqueta distinta. Si tu plan es revender en Europa y la carta tiene valor suficiente para absorber el coste y el riesgo, entonces sí tiene sentido, y la ruta corta es una gradeadora que trabaje en Europa: CGC gradúa en Múnich y acepta chino simplificado sin recargo por idioma, y hay servicios europeos que admiten cartas procedentes de otras gradeadoras. Conviene mirar tarifas y plazos en el momento, porque cambian a menudo.
Cuánto multiplica el gradeo: los números del mercado chino
Una forma de medir qué aporta la cápsula es comparar, carta a carta, la cotización de la carta en bruto con la de esa misma carta gradeada en PSA 10 dentro del mercado chino. Sobre las 628 cartas de nuestro catálogo con cotización de gradeada (datos de agosto de 2026), y quedándonos con las 410 cuya carta en bruto cotiza al menos a 5 dólares —por debajo, la división dispara multiplicadores absurdos que son ruido, no mercado—, la mediana es ×3,3: la mitad de la muestra multiplica entre ×2,1 y ×5,9.
Dos avisos para leerla bien. Primero, la muestra está sesgada: solo se cotizan gradeadas las cartas que a alguien le compensa gradear, o sea las caras — la mediana no dice lo que multiplicaría una carta cualquiera de tu carpeta, sino lo que multiplican las que el mercado ya considera dignas de cápsula. Segundo, el multiplicador usa PSA 10 como referencia porque es la cotización que el mercado chino publica: es el techo del gradeo, y como explicamos arriba, una CCIC 10 no alcanza ese sobreprecio de marca.
Las veinte que más multiplican al gradearse:
| Carta | Set | Nº | Rareza y acabado | Multiplicador |
|---|---|---|---|---|
| Victini | PROMO-S-P | 052 | PROMO · Holo | ×226,2 |
| Pikachu | PROMO-SM-P | 037 | PROMO · Holo | ×112,5 |
| Captain Pikachu | CBB1C | 07 07 | ★★ · Holo | ×84 |
| Eevee VMAX | CBB2C | 01 14 | ★★★ · Holo | ×74,3 |
| Mew | CSDC | 002 | — | ×62 |
| Charizard & Braixen GX | CSM2.5C | 006 | RR · Holo | ×32,2 |
| Raichu | PROMO-SV-P | 091 | PROMO · Holo | ×22,3 |
| Espeon GX | CSM1AC | 172 | SR · Holo | ×20,2 |
| Mewtwo GX | CSMPIC | 044 | Holo | ×19,6 |
| Pawmi | PROMO-SV-P | 096 | PROMO · Holo | ×19 |
| Eevee GX | CSMYC | 008 | Holo | ×15,8 |
| Rayquaza V | PROMO-S-P | 130 | PROMO · Holo | ×15 |
| Mew VMAX | CS4BC | 049 | RRR · Holo | ×14,7 |
| Rayquaza V | CS4BC | 145 | SR · Holo | ×14,3 |
| Larvitar | PROMO-SV-P | 242 | PROMO · Holo | ×14,1 |
| Channeler | CSM2.5C | 080 | SR · Holo | ×13,9 |
| Rayquaza VMAX | CS4BC | 156 | CSR · Holo | ×12,9 |
| Pikachu | CBB1C | 07 08 | ★★★ · Holo | ×12,7 |
| Lady | CSM1AC | 182 | SR · Holo | ×12,6 |
| Turtwig | PROMO-30TH-P | 010 | PROMO · Holo | ×12,2 |
Multiplicador = cotización de la carta gradeada PSA 10 ÷ cotización de la misma carta en bruto, en el mercado chino y a la fecha indicada. No publicamos los importes: son el dato de trabajo con el que cotizamos los encargos.
Escalas comparadas (que no equivalencias)
Ninguna gradeadora reconoce equivalencias con las demás, y el mercado paga la etiqueta tanto como la nota. Lo único comparable con rigor son las escalas:
| Gradeadora | Nota máxima | ¿9,5? | Dónde gradúa |
|---|---|---|---|
| CCIC | 10 | Sí — y es la nota donde más generosa resulta | China |
| PSA | 10 (Gem Mint) | No: de 9 salta a 10 | EE. UU. (y Japón) |
| CGC | 10 Pristine, por encima del 10 Gem Mint | Sí | EE. UU. y Múnich |
La consecuencia práctica ya la conoces de la sección de precios: un CCIC 10 y un PSA 10 pueden ser la misma carta igual de perfecta, pero no valen lo mismo al revender en Occidente. Compra la cápsula por lo que es —autenticación y protección con certificado verificable—, no por la nota traducida a otra marca.
Preguntas frecuentes
¿CCIC es una gradeadora de fiar?
CCIC es el grupo estatal chino de inspección y certificación, fundado en 1980 y administrado por la SASAC. En junio de 2024 fue su filial de Shenzhen la que redactó la norma china de calificación de cartas coleccionables, junto al CQC de Shenzhen y catorce empresas más. Dentro de China es la referencia del gradeo de cartas; fuera de China es una etiqueta poco conocida, y eso se nota en el precio de reventa.
¿Un CCIC 10 equivale a un PSA 10?
En condición, se le parece mucho: los coleccionistas que han abierto cápsulas CCIC coinciden en que su 10 es exigente. En dinero, no: dentro de China una etiqueta dorada llega a pagarse por encima del PSA 10 equivalente, mientras que en Europa una CCIC 10 se paga cerca del precio de la carta sin gradear. Son dos cosas distintas y conviene no mezclarlas.
¿Cómo compruebo que mi cápsula es auténtica?
Con el miniprograma de WeChat de CCIC, siguiendo los cuatro pasos de esta guía: buscas 中检评级, entras en la consulta de certificación, cambias el desplegable a «número de certificado» y tecleas el de tu etiqueta. La ficha que devuelve trae fotos de las dos caras de la cápsula, así que puedes compararlas con la que tienes en la mano. También puedes escanear el código QR del dorso, pero desde dentro del propio miniprograma: el lector general de WeChat no lo reconoce.
¿Puedo revender en Europa una carta gradeada por CCIC?
Sí, se venden con normalidad en los sitios habituales. Lo que no tienes es el sobreprecio de una etiqueta occidental: CCIC no entra en la Garantía de Autenticidad de eBay, que desde septiembre de 2024 usa a PSA como autenticador único. Su recuento de cartas gradeadas sí existe, pero vive dentro del miniprograma de WeChat y en chino, así que un comprador europeo rara vez va a comprobarlo.
¿Merece la pena romper la cápsula y regradear a PSA o CGC?
Solo si tu plan es vender en Europa y la carta tiene valor suficiente para absorber el coste y el riesgo. Romper la cápsula es irreversible, el plástico se quiebra en lugar de doblarse y destruyes el certificado: si la carta no saca la nota que esperabas, has convertido un CCIC 10 en una carta sin gradear. Y no lo intentes con un 9.5, que es la nota donde CCIC es más generosa.
¿Puedo pediros una carta gradeada por CCIC?
Sí. En el formulario de pedido personalizado puedes marcar la carta como gradeada y elegir CCIC como gradeadora. También tenemos cartas CCIC 10 ya en España, listas para enviar, en la sección Tienda.
Datos comprobados en agosto de 2026. Las tarifas y los plazos de las gradeadoras cambian con frecuencia; conviene confirmarlos en su web antes de enviar nada.